sábado, 5 de abril de 2008

PLAZA BOMBERO ECHANIZ












Desde hace más de de seis décadas, esta pequeña plazuela situada en el corazón del barrio de Indautxu lleva el nombre de Antonio de Echániz (1815-1867), un insigne personaje de la Villa recordado por dos episodios de su vida, tan lúdico el primero como trágico el segundo y vinculados ambos al desarrollo de su doble actividad profesional.







Carpintero de profesión y vocación, Echániz –o Don Antonio, como era conocido– pasó a formar parte en 1856 del primer cuerpo de bomberos de Bilbao, del que con los años, por cierto, se convertiría en jefe.









Dicen de él que era tremendamente habilidoso e ingenioso y a su virtud debemos, entre otras cosas, la construcción del primer Gargantúa que conoció la Villa, allá por 1854. Para el diseño del popular personaje se inspiró en una leyenda de origen francés que contaba la historia de un joven de corpulencia extraordinaria y un apetito insaciable hijo de Grandgousier.