miércoles, 17 de diciembre de 2008

ANTIGUA FERIA DE MUESTRAS DE BILBAO












































Aunque la feria, como la conocía todo el mundo en Bilbao, inició su andadura en 1957, sus orígenes se remontan a casi 25 años antes. En concreto, a 1932. Ese año, el patio del que hoy en día es el instituto de enseñanza media Miguel de Unamuno acogió la que por aquel entonces se llamó Exposición del Motor, Accesorios y Radio. En un intento de dar conocer los productos y avances de la industria vasca, aquel certamen fue todo un éxito y el inicio de otros muchos: los 50 expositores que participaron lograron atraer a 30.000 personas. Un año después, el número de empresas se duplicó y sus 'stands' recibieron 50.000 visitantes. Esa buena acogida permitió que la muestra adquiriera un mayor peso específico. Durante los dos siguientes ejercicios se celebró bajo la denominación de Exposición de Industria y Comercio.
El estallido de la Guerra Civil paralizó el desarrollo de ese tipo de actos. No fue hasta 1941 cuando la V Feria de Muestras de Bilbao retomó su actividad con un certamen en el mismo instituto en la que participaron 248 compañías y 165.369 visitantes. El indudable éxito de esa iniciativa y la cada vez mayor demanda de los expositores llevó a sus impulsores -el Ayuntamiento de Bilbao, la Diputación vizcaína y la Cámara de Comercio- a plantearse la necesidad de disponer de un lugar de mucha mayor dimensión.
Tras varios años de parón a causa de la crisis económica derivada de la II Guerra Mundial, fue localizado el lugar ideal para albergar la nueva instalación. Se trataba de la vega de San Mames, justo al lado del campo de fútbol del Athletic. Fue allí donde se inició la historia moderna de la feria.
Los 60.000 metros cuadrados con que contaba aquella ubicación eran más que suficientes para convertirse en el destino definitivo. O casi definitivo. Y así fue. Los tres socios de la institución constituyeron una comunidad jurídica para desarrollar el proyecto.
Solo tres años después de su inauguración, en 1960, la feria vivió otro de sus grandes hitos: protagonizó el primer certamen monográfico que se celebraba en España y que se dedicó al sector de la máquina-herramienta. La revolucionaria idea fue 'replicada' por todas las instituciones feriales del país.
Tras varias ampliaciones -la de mayor calado se produjo en 1992 con la construcción de un nuevo edificio-, llegó a contar con un calendario integrado por nada menos que 41 certámenes monográficos. Su cada vez mayor actividad y peso en la panorama mundial del sector llevó a sus propietarios -entre ellos, el Gobierno vasco- a plantearse su traslado a unas instalaciones más amplias. La solución fue la construcción de Bilbao Exhibition Centre (BEC) en Barakaldo, un macroproyecto en el que han sido invertidos 450 millones de euros y cuyos resultados no están siendo los esperados.
Colaborador de la ampliación de los edificios fué llevada por el Doctor Arquitecto Joseba Escribano.

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