sábado, 17 de enero de 2009

PLAZA DEL SAGRADO CORAZÓN

























El eje principal del Ensanche es la Gran Vía Don Diego López de Haro, que va desde la Plaza Circular a la Plaza del Sagrado Corazón. En la Plaza Circular, los modernos rascacielos de algunos bancos rodean a la estatua del fundador, Don Diego López de Haro.
De regreso a la Gran Vía, se pueden apreciar en todo su recorrido espléndidos edificios, ocupados por entidades oficiales, como la sede de la Diputación Foral de Bizkaia, la Hacienda Estatal, el Gobierno Civil y el Hotel Carlton, estos tres últimos en la
Plaza Moyúa, además de magníficos edificios de viviendas que también se encuentran en las calles adyacentes.
El remate final de la Gran Vía es la
Plaza del Sagrado Corazón, presidida por una estatua construida por suscripción popular en los años veinte. El último tramo de la Gran Vía, entre esta calle y las orillas de la ría, lo ocupa el extenso parque de Doña Casilda de Iturrizar. Jardines, paseos y pérgolas, junto con un gran estanque, convierten a esta zona en el espacio verde más amplio del centro de la capital, y en uno de sus extremos se levanta el Museo de Bellas Artes. Este museo, que ocupa desde los años cuarenta en elegante edificio de dos plantas, alberga una de las mejores pinacotecas de Europa. Además de una rica sección dedicada al arte clásico, con obras de los mejores maestros de las escuelas española y flamenca, cuenta con varias salas dedicadas a la obra de los más reconocidos pintores vascos. Ampliado en los años 70 con un edificio de traza más moderna, sus fondos incluyen una imponente colección de arte contemporáneo.
En las inmediaciones de la Plaza del Sagrado Corazón se levanta la Santa Casa de Misericordia, que cuenta con un pequeño y agradable parque.